En el corazón húmedo de la mesopotamia argentina, allí donde la neblina disuelve las fronteras y los secretos se pudren en el fango, la muerte nunca avisa. Vicente «el Indio» Romero, un letal sicario del cartel de Sonora refugiado en el noreste, tiene un sueño que le anuncia un descenso sin retorno. En su huida, el destino lo cruza con Carmen, una mujer de una belleza enigmática y una entereza indestructible, capaz de un acto de desnudez compasiva frente a la agonía, pero también de empuñar un arma cuando su sangre es amenazada. Lo que nace como un romance clandestino y febril en las sombras de Pueblo Nuevo, pronto se convierte en un laberinto de sospechas cruzadas. En este territorio sin ley, cada conversación es un riesgo y sostener una mentira es la única garantía de supervivencia.
Los Rearte, una dinastía de arroceros despiadados, reclaman la mítica «casa azul», un santuario que el testamento de un terrateniente arrebató a la codicia familiar. La disputa no se librará en los tribunales, sino en la ciénaga profunda. Los usurpadores custodian un atavismo atroz: jaurías de malhados azules, feroces perros de presa entrenados para cazar hombres desde los tiempos de la esclavitud. Bajo el asedio de estas bestias y la inacción de una policía cómplice, Carmen y Romero se verán arrastrados al límite. Para salvarse, el sicario deberá activar los mecanismos más oscuros de su pasado, desatando una tormenta de fuego sobre el pantano. En Desnuda, Alfredo Benialgo teje un noir fronterizo implacable, donde la redención tiene precio de sangre y la verdad solo se revela cuando ya no queda nada que ocultar.