A lo largo de la historia, el dragón ha estado presente en piezas narrativas que ahora forman parte de la literatura universal. Incluso autores contemporáneos, seducidos por la majestuosidad y grandeza de esta criatura mitológica, han considerado al dragón como un personaje en sus ficciones. Este es el caso de Edgard J. Rivera, quien incursiona dentro de la narrativa infantil con El rescate del dragón.
Benjamín, un niño de once años, cansado de la rutina diaria pero sobre todo de los límites, despierta convertido en Darius, príncipe del reino de los dragones. Sin terminar de adaptarse a su nueva apariencia, tendrá la misión más difícil de su vida: hallar al desaparecido rey Teragon, su padre en aquel mundo fantástico.
Pero no estará solo, el colosal dragón Simotauro, fiel escudero y único amigo en esta nueva realidad, lo acompañará en este viaje lleno de aventuras, retos y peligros. Conforme avance en su travesía, Darius se irá adecuando cada vez más a su naturaleza; del mismo modo, irá descubriendo habilidades y cualidades que desconocía yacían en su interior.
Con una prosa fluida, la historia aborda temas como la búsqueda de la identidad, la resolución de conflictos y la lucha de poder, tópicos de vital importancia para abordar con los primeros lectores.
De esta forma, El rescate del dragón se suma a la literatura infantil-juvenil piurana, la misma que ha crecido considerablemente a partir de la segunda década del presente siglo.