Errekaleor es una novela en la que su protagonista, Tomás, trata de comprender por qué alguien de su familia se vinculó con la lucha armada y terrorista de ETA y de los Comandos Autónomos durante los años setenta y ochenta. Para Tomás, la comprensión pasa por escribir, por sacar de la memoria las historias que vivió y las que le contaron sus abuelos, Marta, su madre, Catalina, Chacho, Daniel, su primo guardia civil, o incluso Ángela, aquella mujer que consideraban la loca del barrio. Sabe que la memoria es mentirosa y que la verdad es escurridiza, y que la violencia deja escamas de metal en la boca de todos los que la recuerdan. Pero aun así, intenta descubrir el porqué de una época y entender a su tío, al que algunos, en la organización -muy pocos- llamaban ''Robespierre''. Errekaleor es un barrio que todavía existe y que se encuentra a las afueras de Vitoria. Tomás nació en Errekaleor, en la época en la que todos hablaban de ese barrio como "el mundo mejor", cuando cientos de emigrantes andaluces, extremeños y gallegos llegaron con lo puesto al ansiado País Vasco. Buscaban echarse un futuro a los ojos y salir de la pobreza en una ciudad que se industrializó en apenas veinte años. Y Errekaleor, que hoy es un barrio libre y colectivizado por un numerosísimo grupo de jóvenes, fue el mundo mejor para aquellos emigrantes. También la imagen de la memoria y el espacio donde no existía la riqueza, el lugar donde todos eran iguales, donde todavía queda espacio para comprender las cosas, por muy terribles que parezcan a los ojos del tiempo.