Investigación en la escuela-casa de la cultura. Tomo I. Bases y opciones (in Spanish)
Aurora Lacueva
Synopsis "Investigación en la escuela-casa de la cultura. Tomo I. Bases y opciones (in Spanish)"
Queremos que la escuela sea cada vez más una casa de la cultura y de la vida, casa abierta y luminosa donde todos los niños, niñas y adolescentes sean bienvenidos, y donde encuentren el ambiente y los apoyos necesarios para aprender, cultivar intereses, expresar su creatividad y desarrollar su personalidad. Esperamos que esta obra organizada en dos tomos, contribuya, dentro de sus posibilidades, a la construcción colectiva de tal escuela acogedora, fértil y plural. En este primer tomo, subtitulado Bases y opciones, aunque nuestro foco de atención son las estrategias, actividades y recursos para la investigación estudiantil, empezamos ofreciendo una visión general de la institución educativa que defendemos, para a continuación detenernos brevemente en ciertos rasgos clave de ella: la planificación, la organización del trabajo y la evaluación. Pues no podemos ocuparnos solamente de la investigación si nos interesa la investigación: necesitamos ver a la escuela en su totalidad y reconocer la estrecha interrelación entre sus diferentes facetas; interrelación que, bien estructurada, puede abrir caminos promisorios, mientras que descuidada o armada de modo incoherente puede elevar fuertes barreras a la transformación positiva. Parte medular de este Tomo I se ocupa de algunas de las principales opciones que se nos ofrecen al tratar de desarrollar una vida diferente, de reflexión e indagación, dentro de las aulas. Atendemos de este modo a las Unidades Didácticas Integradas, el Aprendizaje Basado en Problemas, el Aprendizaje Basado en Proyectos y a los que llamamos Macro–Proyectos Comunitarios o de Aprendizaje–Servicio. Comentamos además iniciativas más focalizadas pero igualmente importantes, como los Laboratorios, Talleres, Seminarios y el trabajo con Materiales Auto–Educativos: son labores que pueden formar parte de las opciones mayores y también pueden complementarlas, conformando así una dinámica pedagógica variada, fértil y –punto clave– asumible en términos de tiempo y esfuerzo de alumnado y profesorado. En verdad, la educación que necesitan los seres humanos no se manifiesta todavía en el planeta a gran escala, pero ya es tiempo en este siglo XXI de que nos acerquemos a ella. Es más, hace falta que lo hagamos si queremos sobrevivir como especie: la acción de la inteligencia colectiva es la que nos puede y nos tiene que sacar de la peligrosa montaña rusa que es el sistema socioeconómico dominante, con su consumo desmedido y a la vez muy desigual de escasos recursos naturales, la pobreza de tantos y la creciente contaminación de la Tierra.