Estas, entre otras interrogantes fecundadas por la tradición cristiana, dan vida a Shomerel, una obra que se concibe en la geografía de Tierra Santa durante el inicio de nuestra era, respira los aires políticos del Imperio romano, se alimenta de la fe de Israel, crece en el seno de la Sagrada Familia, se desarrolla en la convivencia entre Jesús y su ángel custodio, madura en la historia de los años ocultos de Jesús de Nazaret, y ve la luz en esta época en la que parece no existir ni Dios ni Satán, ni ángeles ni demonios, sino solo el hombre abandonado a su propia suerte, sin origen ni destino trascendentales.
Shomerel irrumpe con un brillo de esperanza donde la historia no parece tener otro significado que la sobrevivencia en un mundo constantemente desestabilizado por variables geopolíticas, socioeconómicas y tecnoculturales.
Santiago Flor Caravia nació en Quito, Ecuador, el 7 de marzo de 1973. Tercero de ocho hermanos, creció en una familia cristiana en el barrio de La Vicentina, donde sus padres, Néstor Flor García y María del Amparo Caravia, le inculcaron valores humanos y el amor a Dios.
Aunque durante su juventud se alejó de esos principios, encontró un camino de fe a los trece años al integrarse a una comunidad neocatecumenal, experiencia que transformó su vida y lo llevó a descubrir su vocación sacerdotal.
A los 18 años dejó sus estudios de Economía, su afición por la lectura y el judo, para ingresar al Seminario Misionero Redemptoris Mater en Japón, donde recibió formación filosófica y teológica. Fue ordenado sacerdote el 28 de mayo del año 2000 por monseñor Joseph Fukahori.
Tras ejercer su ministerio en diversas parroquias de la Diócesis de Oita, fue enviado en 2004 a la isla de Guam para atender la pastoral japonesa. En 2015, el papa Francisco lo destinó a la Arquidiócesis de Osaka, como parte de una Missio ad Gentes del Camino Neocatecumenal, con el objetivo de evangelizar regiones con escasa presencia cristiana.
Desde entonces, el padre Santiago Flor Caravia ha sido testigo del crecimiento de la fe en comunidades misioneras, acompañando a hombres y mujeres en su preparación para recibir los sacramentos y agradeciendo a todos quienes colaboran con la evangelización.
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Wednesday, December 24, 2025
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Historicamente acertado y literariamente magnifico.