Si en una época de mi actividad literaria me sentí atraído por los folktales, por los fairytales, no fue por fidelidad a una tradición étnica (pues mis raíces están en una Italia del todo moderna y cosmopolita), ni por nostalgia de las lecturas infantiles (en mi familia un niño debía leer sólo libros instructivos y con algún fundamento científico), sino por interés estilístico y estructural, por la lógica esencial con que son contados. Italo Calvino En este volumen inédito de Italo Calvino con el cual Ediciones Siruela inaugura la colección «Biblioteca Calvino», el novelista italiano recorre las fábulas africanas, los mimi sicilianos, las fábulas mantuanas e irlandesas, entre otras: son prólogos escritos en épocas diferentes, nacidos en ocasiones distintas aunque, en su conjunto, atestiguan una fidelidad a lo largo del tiempo y permiten la reconstrucción de un itinerario, de un mapa teórico sobre un género literario que tanto interés despertó en el famoso escritor.
Italo Calvino (1923–1985) fue uno de los escritores italianos más influyentes del siglo XX, reconocido por su estilo innovador y su capacidad para mezclar fantasía, filosofía, ciencia y juego literario. Nacido en Santiago de las Vegas, Cuba, en una familia de intelectuales italianos, se trasladó a Italia durante su infancia. Su experiencia como partisano durante la Segunda Guerra Mundial marcó profundamente su primera etapa como escritor, reflejada en obras como El sendero de los nidos de araña.
A lo largo de su carrera, Calvino transitó por distintas etapas estilísticas. En los años 50, escribió su célebre trilogía Nuestros antepasados (El vizconde demediado, El barón rampante y El caballero inexistente), donde mezcla lo fantástico con lo filosófico. Más tarde, mostró interés por la estructura, el lenguaje y la matemática narrativa, visible en obras como Las ciudades invisibles y Si una noche de invierno un viajero, una de las novelas más emblemáticas del posmodernismo literario.
Fue editor en la editorial Einaudi y colaborador habitual en revistas culturales. Su pensamiento claro, su humor sutil y su constante búsqueda de nuevas formas de narrar hicieron de él un autor imprescindible. Murió en 1985, dejando un legado literario que sigue fascinando a lectores de todo el mundo.