Hay errores de los que puedes huir toda la vida. Hasta que la carretera se acaba.Enrique es un experto en escapar. Huyó de la universidad, de un matrimonio roto a portazos, de la mirada de su hijo y del asfalto de Madrid. Por eso aceptó una plaza de profesor de secundaria en Puebla de Sanabria: una villa remota de piedra oscura, pizarra y niebla, el refugio perfecto para volverse invisible y sepultar la culpa bajo la rutina escolar.Pero hay lugares donde la tierra tiene memoria. Y hambre.Todo comienza con un hallazgo atroz en una cuneta a las afueras, un crimen que la lógica local atribuye a la locura humana. Sin embargo, a medida que el invierno arrecia, las calles empinadas del casco antiguo empiezan a vaciarse de otra forma. Los silencios entre los vecinos se vuelven densos, las luces fallan, las líneas del paisaje se tuercen y una extraña desconexión se propaga como un virus invisible desde los cimientos del castillo medieval hasta las orillas del río Tera.Algo muy antiguo, paciente y metódico ha despertado en el subsuelo.Cuando el cerco se cierra y las salidas quedan bloqueadas, Enrique se descubre atrapado y comprende la peor de las verdades: la pesadilla que se arrastra por los callejones guarda un vínculo perverso con un secreto que él mismo dejó enterrado en el vestuario de un colegio en el verano de 1993.Para salvar a esos muchachos, Enrique tendrá que hacer lo único que jamás ha intentado en cuarenta años: plantar los pies en el suelo, mirar de frente a la oscuridad y dejar de correr.Una absorbente novela de suspense psicológico y terror gótico ambientada en la España profunda. Una historia claustrofóbica sobre la culpa, la paternidad rota y el abismo que se abre cuando descubres que el monstruo al que más temes lleva toda la vida esperando al otro lado de la puerta.Haz clic y adéntrate en las calles desiertas de Puebla. Pero ten cuidado: si escuchas a alguien silbar una vieja melodía en mitad de la noche, ya será tarde.